La pupila es la abertura del iris. Dos músculos opuestos regulan su diámetro: un anillo que la contrae y unas fibras radiales que la agrandan.
Luz, o visión de cerca
Sistema parasimpático (nervio oculomotor, III)
Esfínter
Pupila contraída: miosis
Oscuridad, emoción, esfuerzo
Sistema simpático
Dilatador
Pupila dilatada: midriasis
Pupilas desiguales (anisocoria): la clave es la luz. Una pequeña diferencia, idéntica con luz y a oscuras, es banal. Si no, se busca en qué condición se acentúa la diferencia.
Más marcada a plena luz: la pupila anormal es la más grande; no se contrae bien.
Más marcada en la oscuridad: la pupila anormal es la más pequeña; no se dilata bien.
Consultar sin esperar: una pupila dilatada con un ojo rojo y doloroso, visión borrosa y halos; una pupila dilatada con un párpado caído y visión doble; una pupila contraída con un párpado caído de aparición brusca y dolor de cuello; cualquier anomalía tras un traumatismo.
Esquema con fines pedagógicos · Dr Moïse Tourabaly, oftalmólogo. No sustituye a una consulta.