Test médico en 2 minutos

¿Soy candidato a la cirugía ocular?

10 preguntas para evaluar su perfil — LASIK, PRK, SMILE o implante fáquico según su caso.

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Entender el resultado

Oftalmóloga realizando una medición con un aparato de exploración
El grosor de la córnea y la regularidad de su superficie se miden en el estudio preoperatorio; no pueden indicarse de memoria.

Qué evalúa este test y qué no puede evaluar

El cuestionario anterior cruza los cuatro parámetros que más pesan en la decisión: su edad, la estabilidad de su graduación, sus antecedentes oculares y su estado de salud general. Son los mismos elementos que un oftalmólogo repasa al inicio de la consulta.

Sigue siendo una estimación. Tres datos decisivos no pueden indicarse de memoria: el espesor de su córnea, la regularidad de su superficie y la calidad de su película lagrimal. Se miden en consulta, mediante topografía, paquimetría y aberrometría. Es la evaluación preoperatoria la que decide la indicación, nunca un cuestionario.

Un resultado favorable significa, por tanto, « a priori nada lo impide », no « usted es operable ». Un resultado desfavorable significa « hay un punto que requiere examen », no « es que no ».

Un criterio desfavorable no es un rechazo

La distinción útil no es entre apto y no apto, sino entre lo que espera, lo que se trata y lo que orienta.

Lo que espera. Un embarazo, la lactancia, un tratamiento hormonal reciente: la refracción y la película lagrimal se modifican, y las mediciones preoperatorias pierden fiabilidad. La intervención se aplaza, no se anula. La misma lógica se aplica a un tratamiento con isotretinoína o a una graduación que ha cambiado este año: se vuelve a evaluar más adelante.

Lo que se trata. Una sequedad ocular moderada se aborda antes de operar. Su tratamiento suele formar parte del recorrido, más que interrumpirlo.

Lo que orienta. Una córnea fina, un queratocono incluso incipiente, una miopía fuera del rango del láser: aquí el criterio no cierra la cirugía, cambia la técnica.

Si el LASIK no está indicado: las tres vías posibles

Es el malentendido más frecuente en consulta. El LASIK es una técnica entre otras, no la única puerta de entrada.

  • Córnea fina, deporte de contacto, profesión expuesta a golpes: la PRK trabaja en superficie y no crea colgajo corneal. El SMILE, también sin colgajo, responde a una parte de estas situaciones.
  • Miopía más allá de -8 a -10 dioptrías: el implante fáquico ICL corrige sin retirar tejido corneal y sigue siendo reversible.
  • Presbicia instaurada o catarata incipiente: la cirugía del cristalino con implante trata ambas en una sola intervención.

La elección se hace en consulta, a partir de sus mediciones y de sus hábitos diarios. Los honorarios de cada técnica figuran en la página precio de la cirugía refractiva. La intervención se realiza en el quirófano de la Clinique Laser Victor Hugo para el láser, o de la Clinique Sainte-Geneviève para el implante fáquico ICL y la cirugía del cristalino.

Preguntas frecuentes

Preguntas frecuentes sobre la candidatura a la cirugía láser

Los candidatos a la cirugía refractiva con láser (LASIK, PRK, SMILE) deben cumplir varios criterios: edad mínima de 18 años (idealmente 21 años o más), corrección estable desde hace al menos un año, córnea de grosor suficiente, ausencia de patología corneal evolutiva (queratocono), ausencia de enfermedades autoinmunes no controladas, ausencia de embarazo o de lactancia en curso. Un estudio preoperatorio completo (topografía, paquimetría, aberrometría) valida definitivamente la candidatura.

La edad mínima legal es de 18 años, pero el Dr. Tourabaly recomienda esperar al menos 21 años para asegurar la estabilidad refractiva. Antes de esa edad, la miopía puede seguir evolucionando, reduciendo el beneficio de la cirugía. Los niños y adolescentes no son candidatos, salvo casos excepcionales (anisometropía grave, discapacidad visual). No existe ningún límite superior de edad mientras el estado corneal y el cristalino permitan la intervención, a menudo hasta los 55-60 años para el LASIK.

Las principales contraindicaciones absolutas son: queratocono o sospecha de queratocono evolutivo, córnea demasiado fina (paquimetría inferior a 480-500 µm), sequedad ocular grave no controlada, enfermedades autoinmunes activas (lupus, artritis reumatoide no estabilizada), embarazo y lactancia, diabetes descompensada con retinopatía, inmunosupresión grave. Algunas contraindicaciones son relativas y pueden orientar hacia una PRK o un implante fáquico ICL.

Por encima de -8 a -10 dioptrías, el LASIK alcanza sus límites de seguridad corneal. Para las miopías altas (hasta -18 dioptrías), el implante fáquico ICL EVO suele ser una alternativa adecuada. Se trata de una lente implantable entre el iris y el cristalino, reversible, que preserva la córnea. El Dr. Tourabaly realiza el estudio de viabilidad completo: biometría, ECD, topografía, profundidad de la cámara anterior.

Sí, de forma temporal. Las variaciones hormonales del embarazo y de la lactancia pueden modificar la refracción, la curvatura corneal y la calidad de la película lagrimal, haciendo que las mediciones preoperatorias sean poco fiables y el resultado final imprevisible. Se recomienda esperar al menos 3 meses tras el fin de la lactancia antes de realizar el estudio preoperatorio y la intervención.

Los rangos que se suelen considerar son: LASIK — miopía hasta -10 D, hipermetropía hasta +5 D, astigmatismo hasta -5 D. PRK — miopía hasta -8 D, hipermetropía hasta +4 D. SMILE — miopía hasta -10 D, astigmatismo hasta -5 D, hipermetropía hasta +6 D con VISUMAX 800. Más allá, el implante fáquico toma el relevo. El estudio preoperatorio adapta estos rangos al grosor corneal individual para preservar la seguridad a largo plazo.

Este artículo tiene una finalidad informativa. Una opinión oftalmológica personalizada sigue siendo indispensable para cualquier decisión terapéutica.