La facoemulsificación: la técnica moderna de la catarata
La facoemulsificación es la técnica de referencia para operar la catarata: consiste en fragmentar el cristalino opacificado mediante ultrasonidos, aspirarlo después a través de una microincisión y colocar en su lugar un implante intraocular. Realizada casi siempre bajo anestesia tópica y en régimen ambulatorio, ha sustituido a los antiguos métodos de extracción del cristalino en un solo bloque. Esta página describe la técnica, sus etapas, la recuperación y las cuestiones prácticas; para todo lo relativo a la indicación y al manejo global, consulte nuestra página dedicada a la cirugía de la catarata.
COMPRENDER
¿Qué es la facoemulsificación?
La facoemulsificación es una técnica quirúrgica que permite retirar un cristalino que se ha vuelto opaco, lo que se denomina catarata. El término procede del griego phakos (el cristalino) y del latín emulsio: designa literalmente la acción de transformar el cristalino en una fina emulsión para poder aspirarlo.
En concreto, el cirujano utiliza una sonda de ultrasonidos que vibra a muy alta frecuencia. Estas vibraciones fragmentan el núcleo del cristalino en minúsculos trozos, aspirados en el mismo movimiento. Este enfoque permite trabajar a través de una abertura de apenas unos milímetros, allí donde las técnicas antiguas exigían una amplia incisión para extraer el cristalino entero.
La facoemulsificación se impuso a partir de la década de 1970 y sigue siendo hoy el método más habitual en la cirugía de la catarata. No tiene que ver con la corrección de la miopía o del astigmatismo mediante láser corneal: se trata de una cirugía intraocular, que reemplaza una estructura interna del ojo.
DIFERENCIA CON LAS TÉCNICAS ANTIGUAS
La facoemulsificación y las técnicas quirúrgicas históricas
Antes de la facoemulsificación, la cirugía de la catarata requería una incisión mucho más amplia, del orden de 10 a 12 mm, para extraer el cristalino en un solo bloque. Esta técnica, denominada extracción extracapsular, implicaba varios puntos de sutura y una recuperación más prolongada. La visión podía tardar varias semanas en estabilizarse, sobre todo debido al astigmatismo inducido por la cicatriz corneal.
Una técnica aún más antigua, la extracción intracapsular, consistía en extraer el cristalino con su cápsula entera, lo que hacía imposible la colocación de un implante en el saco capsular. Estos enfoques se han abandonado hoy en los países que disponen de un equipamiento técnico moderno.
La facoemulsificación ha transformado la cirugía de la catarata en un acto rápido, poco invasivo y de recuperación acelerada. La microincisión autosellante, que no necesita sutura en la gran mayoría de los casos, reduce el riesgo de astigmatismo postoperatorio y acorta el plazo de recuperación visual.
A tener en cuenta
La facoemulsificación no es una cirugía con láser corneal. Actúa en el interior del ojo, sobre el cristalino, y no sobre la córnea. Su objetivo es eliminar la opacificación debida a la catarata, no corregir una miopía o un astigmatismo en el sentido en que lo hacen el LASIK o la PRK.
DESARROLLO

¿Cuáles son las etapas de la intervención?
La intervención sigue una secuencia precisa y codificada. Cada etapa prepara la siguiente, desde el microacceso al ojo hasta la colocación del implante que reemplazará al cristalino retirado.
La microincisión
El cirujano practica una incisión de 2 a 3 mm en la unión entre la córnea y el blanco del ojo. Esta abertura, llamada autosellante, se cierra generalmente sin punto de sutura. Su reducido tamaño es una de las grandes ventajas de la facoemulsificación, ya que limita las deformaciones de la córnea y reduce al mínimo el astigmatismo quirúrgico inducido.
La capsulorrexis
El cristalino está contenido en una fina envoltura transparente, la cápsula. El cirujano recorta en ella una abertura circular regular: es la capsulorrexis. Esta ventana da acceso al núcleo del cristalino a la vez que preserva el saco capsular, que más adelante alojará el implante. La precisión de la capsulorrexis condiciona directamente la estabilidad del posicionamiento del implante en las semanas siguientes.
La fragmentación por ultrasonidos y la aspiración
La sonda de ultrasonidos se introduce por la microincisión. Fragmenta el núcleo del cristalino, mientras que un sistema de irrigación-aspiración retira los restos a medida que se generan. El saco capsular, por su parte, se deja en su sitio, como un estuche vacío listo para recibir el implante. Se inyecta un viscoelástico, sustancia gelatinosa protectora, antes y después de la fragmentación para preservar las estructuras delicadas del ojo, en particular el endotelio corneal.
La colocación del implante intraocular
Por último, se inyecta plegada, a través de la misma microincisión, una lente intraocular flexible. Se despliega en el saco capsular y se posiciona en el lugar del cristalino retirado. La potencia del implante se calcula previamente durante el estudio preoperatorio (biometría ocular), con el fin de alcanzar la corrección visual deseada. Según las necesidades visuales del paciente existen varios tipos de implantes, detallados en nuestra página dedicada a los implantes premium.
ANESTESIA
Anestesia y duración de la operación
La facoemulsificación se realiza casi siempre bajo anestesia tópica: se instilan en el ojo simples colirios anestésicos, que insensibilizan la superficie ocular sin pinchazo. El paciente permanece despierto, sin percibir ningún gesto doloroso durante la intervención. En determinadas situaciones puede preferirse una inyección peribulbar o retrobulbar (anestesia local por vía inyectable). La anestesia general queda reservada a los casos particulares que justifican una sedación profunda.
La intervención en sí es breve: dura por lo general de 15 a 30 minutos por ojo. Se realiza en cirugía ambulatoria, lo que significa que el paciente entra y sale el mismo día, sin pasar la noche en la clínica. El tiempo total de estancia —preparación, acto, vigilancia— es más largo que la propia duración operatoria.
Con el Dr. Tourabaly, esta cirugía se practica en la Clínica Sainte-Geneviève, en París 14. Ambos ojos no se operan el mismo día. Se interviene primero un ojo y, después, el segundo tras un plazo de unos días a unas semanas, una vez que el primer ojo está bien encaminado en su recuperación.
RECUPERACIÓN
¿Cómo es la recuperación?
La recuperación visual suele ser rápida, pero es progresiva y varía de un paciente a otro. En los primeros días, la visión puede estar borrosa, el ojo algo enrojecido o sensible a la luz. Estas sensaciones se atenúan habitualmente con el paso de los días, a medida que el ojo cicatriza y que el implante ocupa su posición definitiva.
Se prescribe un tratamiento con colirios antiinflamatorios y antibióticos durante varias semanas para acompañar la cicatrización y prevenir la infección. Se recomiendan algunas precauciones: evitar frotarse el ojo, no exponer el ojo a agua no controlada (piscina, mar) durante aproximadamente un mes —el tiempo que los colirios antiinflamatorios reducen las defensas locales— y limitar los esfuerzos intensos en los primeros días.
La reanudación de la conducción depende de la recuperación propia de cada paciente y del estado del otro ojo; se evalúa durante el seguimiento postoperatorio. No existe un plazo fijo aplicable a todos. El manejo del postoperatorio se detalla en la página cirugía de la catarata.
Punto práctico postoperatorio
Como toda cirugía intraocular, la facoemulsificación conlleva riesgos, raros pero reales (infección, desprendimientos, elevación de la presión ocular). Estos riesgos se explican sistemáticamente en la consulta antes de la intervención. La decisión de operar se toma siempre con pleno conocimiento de causa, tras un examen personalizado.
TÉCNICAS
Facoemulsificación y láser de femtosegundo
Desde hace algunos años, un láser de femtosegundo puede asistir determinadas etapas de la cirugía de la catarata. Se habla entonces de cirugía de la catarata asistida por láser de femtosegundo (FLACS, según las siglas en inglés). El láser realiza una parte de los gestos que tradicionalmente ejecuta a mano el cirujano.
El láser puede así practicar la incisión, la capsulorrexis y un precorte del núcleo del cristalino, con una precisión reproducible. Sin embargo, la fragmentación fina y la aspiración siguen a cargo de los ultrasonidos de la facoemulsificación. Ambas técnicas no se contraponen: el láser interviene como complemento, en etapas concretas.
El lugar respectivo de estos dos enfoques es objeto de evaluaciones por parte de las autoridades sanitarias, en particular la Alta Autoridad de Salud francesa (HAS). La elección de la técnica se discute caso por caso, en función de las características del ojo, del tipo de catarata y del historial de cada paciente, durante la consulta preoperatoria. Las innovaciones recientes en este campo se presentan en la página innovaciones tecnológicas en cirugía de los ojos.
Faco torsional y otras evoluciones
El propio equipamiento de facoemulsificación ha experimentado evoluciones. La técnica denominada torsional (Ozil, en las máquinas Alcon) utiliza un movimiento rotatorio de la sonda en lugar de un movimiento de vaivén. Este modo reduce el riesgo de dañar las células del endotelio corneal y disminuye la energía total liberada en el ojo. Otros modos (burst, pulse) permiten asimismo modular la liberación de energía según la dureza del núcleo. Estos parámetros los ajusta el cirujano en función de las características propias de cada cristalino.
INDICACIONES

¿Cuándo está indicada la facoemulsificación?
La facoemulsificación se propone cuando la catarata dificulta suficientemente la visión y la vida diaria: lectura difícil, deslumbramiento, disminución de la visión nocturna, colores apagados, halos alrededor de las fuentes luminosas. No existe un umbral universal basado en una cifra de agudeza visual: la decisión se apoya en la repercusión real apreciada en consulta, cruzada con las expectativas y el modo de vida del paciente.
Antes de cualquier intervención se realiza un estudio preoperatorio: examen completo del ojo, mediciones (biometría) para calcular la potencia del implante, búsqueda de eventuales particularidades anatómicas. Este estudio permite también detectar los síntomas de la catarata y saber cuándo consultar.
- Catarata relacionada con la edad (la más frecuente): opacificación progresiva del cristalino a partir de los sesenta años, a veces antes.
- Catarata secundaria a una patología: diabetes, tratamientos con corticoides prolongados, uveítis crónica.
- Catarata postraumática: opacificación que aparece tras un traumatismo ocular.
- Catarata congénita: más rara, que requiere un manejo especializado desde la infancia.
Para conocer el desarrollo completo del manejo, el estudio y las modalidades de consulta, consulte nuestra página dedicada a la cirugía de la catarata. La decisión de operar se toma siempre tras un examen personalizado.
FAQ
Preguntas frecuentes
¿Es dolorosa la facoemulsificación?
La intervención se realiza bajo anestesia tópica —simples colirios anestésicos que insensibilizan la superficie ocular—, de modo que el gesto no se percibe como doloroso. El paciente puede percibir la luz y ligeras sensaciones de presión durante el acto. Después de la operación, es posible una molestia pasajera los primeros días, calmada por el tratamiento prescrito.
¿Cuánto dura la intervención?
La facoemulsificación dura por lo general de 15 a 30 minutos por ojo. Se realiza en cirugía ambulatoria: el paciente entra y sale el mismo día. El tiempo total de estancia en la clínica es más largo que la duración operatoria, debido a la preparación y a la vigilancia postoperatoria inmediata.
¿Hay que operar los dos ojos el mismo día?
No. Ambos ojos no se operan de forma simultánea. Se interviene primero un ojo y, después, el segundo tras un plazo de unos días a unas semanas, una vez que el primer ojo está bien encaminado en su recuperación. Este plazo se adapta a cada paciente.
¿Qué diferencia hay entre la facoemulsificación y el láser de femtosegundo?
El láser de femtosegundo puede asistir determinadas etapas (incisión, capsulorrexis, precorte del núcleo), pero la fragmentación fina y la aspiración del cristalino siguen realizándose con los ultrasonidos de la facoemulsificación. Ambos enfoques son complementarios y no opuestos. La elección se discute durante el estudio preoperatorio según las características del ojo.
¿Puede volver la catarata después de la operación?
El cristalino retirado no se reforma. En cambio, la cápsula que se deja en su sitio puede opacificarse con el tiempo: es la llamada catarata secundaria. Se trata mediante un gesto sencillo con láser en consulta (láser YAG), sin una nueva intervención quirúrgica en quirófano.
¿Cuándo se puede reanudar la conducción tras una facoemulsificación?
No existe un plazo fijo universal. La reanudación de la conducción depende de la recuperación visual del ojo operado y de la calidad de visión del otro ojo. Se evalúa durante el seguimiento postoperatorio. En la práctica, muchos pacientes reanudan la conducción en los primeros días tras la intervención, siempre que su agudeza visual lo permita.
¿Dónde se realiza esta cirugía con el Dr. Tourabaly?
La cirugía de la catarata por facoemulsificación se realiza en la Clínica Sainte-Geneviève, en París 14, en régimen ambulatorio. La consulta, el estudio preoperatorio y el seguimiento postoperatorio se organizan con antelación. El detalle completo del manejo figura en nuestra página dedicada a la cirugía de la catarata.
Fuentes
- Sociedad Francesa de Oftalmología (SFO) — Cirugía de la catarata, facoemulsificación e implantes intraoculares.
- Alta Autoridad de Salud francesa (HAS) — Evaluación de la cirugía de la catarata y de la cirugía asistida por láser de femtosegundo.
- Colegio de Oftalmólogos Universitarios de Francia (COUF) — Cristalino, catarata y manejo quirúrgico.
- Ameli.fr (Seguridad Social francesa) — Catarata: síntomas, tratamiento y cobertura.
Este artículo tiene una finalidad informativa y no sustituye a una consulta médica. Solo un examen oftalmológico permite evaluar su catarata, establecer la indicación quirúrgica y elaborar un diagnóstico personalizado.
¿Tiene una pregunta sobre su catarata?
El Dr. Moïse Tourabaly, antiguo jefe de clínica de los Quinze-Vingts, realiza un estudio completo de su visión y le informa sobre las soluciones adaptadas a su situación, en la Clínica Sainte-Geneviève, París 14.
Recorrido del paciente: su cirugía de cataratas etapa por etapa
Redactado y revisado por el Dr. Moïse Tourabaly, oftalmólogo cirujano refractivo — antiguo jefe de clínica (Hospital Nacional Quinze-Vingts).
Última actualización: 22 July 2026




