Ojo rojo: ¿cuáles son las causas y cuándo hay que preocuparse?

Examen de un ojo rojo con lámpara de hendidura en la consulta del oftalmólogo

Un ojo que enrojece de un día para otro preocupa, y es comprensible. La mayoría de las veces se trata de una causa benigna que se resuelve bien. Pero el ojo rojo también puede ser la señal de una afección más seria, sobre todo si se acompaña de dolor, de una pérdida de visión o si usted usa lentillas. Saber distinguir las situaciones que pueden esperar de las que obligan a consultar a un oftalmólogo ese mismo día es lo esencial. Aquí tiene una guía clara para ayudarle a reaccionar en el momento adecuado.

Respuesta directa: a menudo benigno, a veces urgente

Para recordar. Un ojo rojo indoloro y sin pérdida de visión corresponde casi siempre a una causa benigna: conjuntivitis, sequedad ocular, una pequeña hemorragia bajo la conjuntiva o una irritación pasajera. En cambio, ciertos signos deben alertar y llevar a consultar a un oftalmólogo ese mismo día o, en su defecto, acudir a un servicio de urgencias oftalmológicas: un dolor importante, una pérdida de la vista, una marcada sensibilidad a la luz o la sensación de un cuerpo extraño que no desaparece. En quien usa lentillas de contacto, un ojo rojo obliga a retirar la lentilla y a consultar con rapidez. En estos casos se busca descartar una afectación de la córnea, una crisis de glaucoma o una inflamación interna del ojo. En caso de duda, la valoración de un oftalmólogo permite decidir.

Entender con una imagen

Ojo rojo: orientar las causas

Siga el orientador: según que el ojo rojo se acompañe o no de dolor, de pérdida de visión o de secreciones, las causas difieren — desde la simple conjuntivitis hasta la urgencia que debe atenderse el mismo día.

Las causas más frecuentes y benignas

La causa más común es la conjuntivitis, vírica, bacteriana o alérgica, que produce un ojo rojo con secreciones o picor, pero sin verdadero dolor ni pérdida de visión. Le sigue la sequedad ocular, muy frecuente delante de las pantallas, que irrita la superficie y la enrojece. La hemorragia subconjuntival impresiona mucho: una mancha de un rojo intenso aparece de golpe sobre el blanco del ojo, a menudo tras un esfuerzo, una tos o sin razón evidente. No duele, no molesta a la vista y desaparece sola en una o dos semanas, como un moratón. Por último, una blefaritis, es decir, una inflamación del borde de los párpados, puede mantener un enrojecimiento crónico. La mayoría de las veces, estas causas son sin gravedad.

La conjuntivitis bacteriana se cura a menudo sola. Una revisión Cochrane de 2023 (Chen), que incluyó 21 ensayos y 8805 participantes, observó que el 55,5 % de los pacientes con placebo estaban curados entre el 4.º y el 9.º día, frente al 68,2 % con colirio antibiótico: el antibiótico acelera modestamente la curación. La conjuntivitis vírica, por su parte, no responde a los antibióticos; una revisión de 2025 (Shunmugam) recuerda que los cuidados de apoyo y la higiene siguen siendo el eje de su tratamiento, y que puede valorarse un tratamiento local en las formas graves. Una revisión Cochrane de 2022 (Liu) dedicada a la queratoconjuntivitis epidémica, la forma más contagiosa, solo encontró ensayos de pequeño tamaño y con un riesgo de sesgo alto o incierto.

La hemorragia subconjuntival, esa mancha de un rojo intenso que no duele, es la mayoría de las veces benigna. En una serie japonesa (Mimura, 2010), un traumatismo o una lentilla eran la causa principal en los más jóvenes, mientras que el 47,5 % de los pacientes de más de 60 años tenía hipertensión arterial. Una revisión de 2013 (Tarlan) recomienda un estudio, en particular de la tensión arterial y de la coagulación, cuando reaparece o persiste.

Los signos que deben motivar una consulta ese mismo día

Ojo rojo: ¿vigilar o consultar?

No importa la intensidad del rojo, sino el dolor y la visión.

La mayoría de las veces benigno
  • Sin dolor real
  • Visión normal
  • Secreciones o picor
  • Mancha roja intensa en el blanco del ojo
Oftalmólogo ese mismo día
  • Dolor profundo o intenso
  • Pérdida de visión
  • Fuerte molestia con la luz
  • Halos de colores con dolor de cabeza
  • Golpe recibido en el ojo
Usuario de lentillasUn ojo rojo o doloroso: retirar la lentilla y consultar con rapidez.

Esquema pedagógico. Si no hay un oftalmólogo disponible ese mismo día, las urgencias oftalmológicas toman el relevo.

Instrumento de exploración oftalmológica para evaluar un ojo rojo doloroso
  • Un dolor real: no una simple molestia, sino un dolor profundo o intenso. Evoca una afectación de la córnea, una inflamación interna o una crisis de glaucoma.
  • Una pérdida de visión: toda disminución de la vista asociada a un ojo rojo debe llevar a consultar a un oftalmólogo ese mismo día o, en su defecto, acudir a un servicio de urgencias oftalmológicas.
  • Una fuerte sensibilidad a la luz: deslumbrarse o tener dolor a plena luz orienta hacia una inflamación que hay que tomar en serio.
  • El uso de lentillas: un ojo rojo y doloroso en quien usa lentillas hace temer un absceso de córnea. Hay que retirar la lentilla y consultar con rapidez.
  • Halos de colores y dolores de cabeza, o un traumatismo reciente: estos contextos también obligan a consultar a un oftalmólogo ese mismo día o, en su defecto, acudir a un servicio de urgencias oftalmológicas.

Las lentillas de contacto exponen a una infección de la córnea, la queratitis. En un gran estudio australiano (Stapleton, 2008), se producía cada año en 1,9 de cada 10 000 usuarios de lentillas blandas de uso diurno, pero en 19,5 de cada 10 000 cuando las lentillas se llevaban por la noche; se producía una pérdida de visión en 0,6 de cada 10 000 usuarios, sin distinguir el tipo de uso. Un estudio de casos y controles sobre la ameba Acanthamoeba (Carnt, 2023) asocia también al riesgo el hecho de ducharse con las lentillas puestas, reutilizar lentillas diarias y dormir con ellas.

La crisis de glaucoma agudo por cierre angular es la otra urgencia que no hay que pasar por alto. Una revisión de 2019 (Flores-Sánchez) recuerda que hay que sospecharla ante un ojo rojo de aparición brusca con una pupila dilatada, un dolor sordo y dolores de cabeza; afecta sobre todo a ojos predispuestos, como los de las personas hipermétropes. Algunos medicamentos pueden desencadenarla en personas que desconocen su predisposición (Ah-Kee, 2015). Obliga a consultar a un oftalmólogo ese mismo día o, en su defecto, acudir a un servicio de urgencias oftalmológicas.

¿Cómo hace el oftalmólogo para diferenciar?

Unas cuantas preguntas sencillas ya orientan mucho el diagnóstico: desde cuándo está rojo el ojo, uno solo o los dos, si hay dolor y de qué intensidad, si la visión ha cambiado. El examen con lámpara de hendidura permite después observar la córnea y la transparencia del ojo, y medir la presión si es necesario. Unos minutos suelen bastar para distinguir una conjuntivitis banal de una afectación más seria. Ese es precisamente el interés de consultar en caso de duda: si el ojo rojo es benigno, usted quedará tranquilo, y una verdadera urgencia podrá atenderse a tiempo, lo que puede cambiarlo todo para la córnea y para la visión.

El ojo rojo en cifras

Tres referencias que explican los buenos reflejos.

Conjuntivitis bacteriana curada sin antibiótico55,5 %entre el 4.º y el 9.º día, frente al 68,2 % con antibiótico (Chen, 2023)
Infección de córnea, lentillas blandas llevadas de noche19,5casos al año por cada 10 000 usuarios, frente a 1,9 con uso diurno (Stapleton, 2008)
Hemorragia bajo la conjuntiva después de los 60 años47,5 %de los pacientes tenía hipertensión (Mimura, 2010)

Estas cifras describen estudios, no un caso particular.

FAQ

Preguntas frecuentes

Tengo una mancha de un rojo intenso en el blanco del ojo, ¿es grave?

Casi siempre no. Se trata de una hemorragia subconjuntival, un pequeño vaso que ha sangrado bajo la superficie. Si el ojo no duele y la visión es normal, desaparece sola en una o dos semanas. Si vuelve con frecuencia, un control de la tensión arterial puede ser útil.

¿Un ojo rojo es contagioso?

Depende de la causa. Una conjuntivitis vírica o bacteriana puede ser contagiosa, de ahí la importancia de lavarse las manos a menudo y de no compartir toallas ni maquillaje. Una sequedad o una hemorragia subconjuntival no lo son.

Uso lentillas y tengo el ojo rojo, ¿qué hago?

Retire de inmediato la lentilla y no vuelva a ponérsela. Si el ojo está doloroso, sensible a la luz o si la visión baja, consulte de urgencia. En quien usa lentillas, un ojo rojo doloroso obliga a descartar un absceso de córnea.

¿Puedo ponerme un colirio comprado en la farmacia?

Las lágrimas artificiales alivian una simple irritación o una sequedad. En cambio, es mejor evitar la automedicación con colirios que contienen corticoides sin consejo médico, ya que pueden agravar ciertas causas. En caso de dolor o de pérdida de visión, consulte en lugar de multiplicar las gotas.

Ojo rojo y dolor: ¿en qué casos hay que consultar rápido?

Consulte pronto si el enrojecimiento se acompaña de un dolor verdadero, es decir, profundo o intenso y no de una simple molestia, de una pérdida de visión, de una marcada sensibilidad a la luz, de halos coloreados con dolor de cabeza, o si aparece tras un traumatismo reciente. Estas situaciones hacen buscar una afectación de la córnea, una crisis de glaucoma o una inflamación interna del ojo. Ante un dolor intenso o una pérdida de visión brusca, acuda sin esperar a un servicio de urgencias oftalmológicas.

Tengo el ojo rojo desde hace semanas, ¿qué puede ser?

Un enrojecimiento que se instala en el tiempo, sin dolor ni pérdida de visión, orienta más hacia una irritación crónica que hacia una urgencia. Dos causas se repiten: la sequedad ocular, muy frecuente con el uso de pantallas, que irrita la superficie del ojo y la enrojece, y la blefaritis, una inflamación del borde de los párpados que mantiene el enrojecimiento. No son cuadros graves, pero una exploración permite identificarlos con precisión y proponer un tratamiento adecuado en lugar de resignarse a soportarlos.

¿Cómo determina el oftalmólogo la causa de un ojo rojo?

Unas pocas preguntas orientan ya bastante el diagnóstico: desde cuándo está rojo el ojo, si afecta a uno o a los dos, si hay dolor y de qué intensidad, si la visión ha cambiado. La exploración con lámpara de hendidura permite después observar la córnea y la transparencia del ojo, y medir la presión si es necesario. Unos minutos bastan a menudo para distinguir una conjuntivitis banal de una afectación más seria: ese es todo el interés de consultar ante la duda.

Fuentes científicas

  1. Frings A, Geerling G, Schargus M. Red Eye: A Guide for Non-specialists. Dtsch Arztebl Int. 2017;114(17):302-312. PMID 28530180.
  1. Winters S, Frazier W, Winters J. Conjunctivitis: Diagnosis and Management. Am Fam Physician. 2024;110(2):134-144. PMID 39172671.
  2. Chen YY, et al. Antibiotics versus placebo for acute bacterial conjunctivitis. Cochrane Database Syst Rev. 2023. PMID 36912752.
  3. Shunmugam M, et al. An Update on Viral Conjunctivitis Treatment Strategies: A Narrative Literature Review. Microorganisms. 2025. PMID 40871219.
  4. Liu SH, et al. Topical pharmacologic interventions versus placebo for epidemic keratoconjunctivitis. Cochrane Database Syst Rev. 2022. PMID 35238405.
  5. Mimura T, et al. Recent causes of subconjunctival hemorrhage. Ophthalmologica. 2010. PMID 19738393.
  6. Tarlan B, et al. Subconjunctival hemorrhage: risk factors and potential indicators. Clin Ophthalmol. 2013. PMID 23843690.
  7. Stapleton F, et al. The incidence of contact lens-related microbial keratitis in Australia. Ophthalmology. 2008. PMID 18538404.
  8. Carnt N, et al. Acanthamoeba Keratitis Risk Factors for Daily Wear Contact Lens Users: A Case-Control Study. Ophthalmology. 2023. PMID 35952937.
  9. Flores-Sánchez BC, et al. Acute angle closure glaucoma. Br J Hosp Med (Lond). 2019. PMID 31822188.
  10. Ah-Kee EY, et al. A review of drug-induced acute angle closure glaucoma for non-ophthalmologists. Qatar Med J. 2015. PMID 26535174.

Lecturas recomendadas

Consultas en Cachan, en Paris 13 y en la consulta Sorbonne Saint-Michel (Paris 5) · Tel. +33 1 45 47 08 11

Hacer examinar un ojo rojo que persiste

Si su ojo rojo dura, se acompaña de dolor, de una pérdida de visión o si usted usa lentillas, un examen permite identificar la causa y descartar una urgencia. Para ello, pida cita con el Dr. Moïse Tourabaly. Atiende en consulta en los gabinetes de Cachan y de Paris 13, y en el gabinete oftalmológico Sorbonne Saint-Michel (Paris 5). En caso de dolor intenso o de pérdida brusca de visión, hay que consultar a un oftalmólogo ese mismo día o, en su defecto, acudir a un servicio de urgencias oftalmológicas (vea nuestra página urgencias oftalmológicas).

Este artículo tiene una finalidad informativa y pedagógica. No sustituye a una consulta médica. Todo ojo rojo doloroso o asociado a una pérdida de visión debe ser evaluado por un oftalmólogo. Fuentes: artículos indexados en PubMed; recomendaciones de la Sociedad Francesa de Oftalmología (SFO).

Redactado y revisado por el Dr. Moïse Tourabaly, oftalmólogo cirujano refractivo — antiguo jefe de clínica (Hospital Nacional Quinze-Vingts).

Última actualización: 11 October 2026

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