Queratitis por acanthamoeba: el peligro del agua con lentillas
La queratitis por acanthamoeba es una infección poco frecuente pero grave de la córnea, causada por un parásito presente en el agua, que afecta casi exclusivamente a los usuarios de lentillas de contacto. Aparece con mayor frecuencia tras el contacto de las lentillas con el agua: ducha, piscina, mar, spa o un simple aclarado con agua del grifo. Difícil de diagnosticar y de tratamiento prolongado, puede poner en peligro la visión cuando se aborda tardíamente. Comprender de dónde procede este peligro, saber reconocer sus primeros signos y, sobre todo, evitarlo con gestos sencillos es esencial para cualquier usuario de lentillas.
LO ESENCIAL
Fuentes: Zimmerman 2017; Posarelli 2024 (ver referencias al pie de página).
¿Qué es la queratitis por acanthamoeba?
La queratitis por acanthamoeba es una infección de la córnea provocada por la acanthamoeba, un parásito microscópico del agua y de los suelos húmedos. Esta ameba es común e inofensiva para la mayoría de las personas: convivimos con ella con regularidad sin enfermar jamás. El problema surge cuando logra instalarse sobre una córnea debilitada, la ventana transparente situada en la parte anterior del ojo Maycock 2016.
En los usuarios de lentillas se combinan varias condiciones que favorecen esta infección. La lentilla, al rozar ligeramente la superficie del ojo, puede crear diminutas alteraciones por las que el parásito penetra. Ofrece también una superficie a la que las amebas se adhieren, sobre todo cuando se ha formado una biopelícula. Por último, el agua que entra en contacto con las lentillas o el estuche lleva el parásito directamente hasta el ojo. Es esta combinación la que explica que la inmensa mayoría de los casos afecte a usuarios de lentillas.
La queratitis por acanthamoeba sigue siendo una infección poco frecuente, pero su incidencia está estrechamente ligada al uso de lentillas y a los comportamientos de riesgo asociados. Se distingue de las queratitis más comunes, a menudo bacterianas, por su dificultad de diagnóstico y la exigencia de su tratamiento. Para una visión de conjunto de las distintas infecciones de la córnea, nuestro artículo sobre la queratitis detalla las demás formas y sus causas.
AGUA Y LENTILLAS
¿Por qué el agua es el principal peligro?
El agua, incluso la que parece más limpia, nunca es estéril. El agua del grifo, de la piscina, de los spas o la de lagos y ríos contiene microorganismos, entre ellos la acanthamoeba. Para un uso corriente, esta presencia no tiene ninguna consecuencia. Pero en cuanto entra en juego una lentilla de contacto, el agua se convierte en un vector que lleva el parásito directamente al contacto prolongado con la córnea. Por eso el contacto entre el agua y las lentillas es el comportamiento de riesgo central de la queratitis por acanthamoeba Zimmerman 2017.

Estos comportamientos están muy extendidos, a menudo sin que el usuario sea consciente de ello. Una amplia encuesta a usuarios de lentillas midió su frecuencia:
- el 86 % de los usuarios de lentillas blandas se duchan sin quitárselas;
- el 62 % nadan sin quitarse las lentillas;
- el 31 % aclaran sus lentillas con agua, y el 15 % las guardan en agua.
Ahora bien, el estudio subraya que la mayoría de estos usuarios cree, erróneamente, que estos gestos tienen solo un efecto mínimo sobre su riesgo de infección Zimmerman 2017. El uso de lentillas durante el sueño agrava aún más la fragilidad de la córnea y se suma a menudo a la exposición al agua, como detallamos en nuestro artículo sobre los peligros de dormir con las lentillas puestas.
SIGNOS DE ALERTA
Los signos que deben alertar
El signo más indicativo es un dolor intenso, a menudo desproporcionado en relación con el aspecto aparente del ojo. La queratitis por acanthamoeba puede parecer al principio una simple irritación o una conjuntivitis: enrojecimiento, lagrimeo, molestia con la luz y sensación de cuerpo extraño. Este dolor marcado y persistente, en un usuario de lentillas, debe hacer sospechar el diagnóstico y llevar a consultar sin demora.

Retire las lentillas y consulte sin demora en caso de:
- dolor ocular intenso, que parece desproporcionado en relación con el enrojecimiento;
- ojo rojo persistente, molestia marcada con la luz y lagrimeo;
- sensación de cuerpo extraño y visión que se vuelve borrosa;
- síntomas que aparecen tras un contacto de las lentillas con el agua.
Estos signos no son específicos: pueden corresponder a otras infecciones de la córnea, más frecuentes. Precisamente por eso no hay que intentar un autodiagnóstico. Ante un ojo doloroso en un usuario de lentillas, solo un examen oftalmológico permite identificar la causa. En caso de duda, contacte con su oftalmólogo o acuda a un servicio de urgencias oftalmológicas, y precise siempre que lleva lentillas y si sus ojos han estado en contacto con el agua.
DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO
Un diagnóstico difícil, un tratamiento prolongado
La queratitis por acanthamoeba tiene fama de ser difícil de diagnosticar, sobre todo al inicio. Sus primeros signos se parecen a los de otras infecciones, en particular víricas o bacterianas, lo que puede retrasar la identificación del parásito. Ahora bien, cuanto antes se establece el diagnóstico, más probabilidades tiene el tratamiento de ser eficaz. Este frecuente retraso en el diagnóstico es uno de los factores que explican la gravedad potencial de esta infección Buchele 2023.
Para confirmar el diagnóstico, el oftalmólogo dispone de varias herramientas: el examen con lámpara de hendidura, muestras de la córnea analizadas en laboratorio y técnicas de imagen especializadas como la microscopía confocal, que permite visualizar el parásito. Estas pruebas se realizan en centros especializados, hacia los que una derivación rápida mejora el manejo del caso.

El tratamiento es largo y exigente: se basa en colirios específicos, a menudo administrados con mucha frecuencia al principio, durante varias semanas e incluso varios meses, con un seguimiento estrecho. Una revisión de 158 estudios permitió precisar el pronóstico de las formas complicadas: las complicaciones graves siguen siendo raras —perforación de la córnea en el 2,2 % de los casos, enucleación en alrededor del 1 %—, pero un trasplante de córnea es necesario en el 16,7 % de los casos. Estas cifras subrayan la importancia de la prevención y de la precocidad del tratamiento Posarelli 2024.
FACTORES DE RIESGO
¿A quién afecta y por qué?
La gran mayoría de las queratitis por acanthamoeba se produce en usuarios de lentillas de contacto, ya sean lentillas blandas o rígidas. El riesgo aumenta cuando el uso se acompaña de comportamientos relacionados con el agua o de un mantenimiento insuficiente: uso en la ducha, en la piscina, durante deportes acuáticos, aclarado del material con agua del grifo o uso nocturno sin prescripción Zimmerman 2017.
No se trata de renunciar a las lentillas, que siguen siendo una solución cómoda para muchas personas, sino de corregir su uso. La mayoría de los casos serían evitables respetando reglas de higiene sencillas y con la ausencia total de contacto entre las lentillas y el agua. Es un punto tranquilizador: el principal factor de riesgo es un comportamiento modificable, a diferencia de una predisposición sobre la que no se tendría ningún control.
Los errores de mantenimiento también desempeñan un papel: reutilizar la solución del estuche, no renovar el estuche con regularidad o rellenar el líquido en lugar de cambiarlo favorecen la formación de una biopelícula donde el parásito prospera. Estos errores, muy extendidos, se detallan en nuestro artículo sobre los errores frecuentes en el mantenimiento de las lentillas. Corregirlos forma parte integral de la prevención.
PREVENCIÓN
¿Cómo protegerse de la queratitis por acanthamoeba?
La regla de prevención cabe en una frase: nunca agua en contacto con las lentillas. En la práctica, esto se traduce en unos cuantos gestos sistemáticos:
- quitarse las lentillas antes de ducharse, bañarse o nadar;
- no aclarar ni conservar nunca las lentillas en agua del grifo;
- para la natación, si el uso es imprescindible: gafas estancas y lentillas desechables diarias que se tiran de inmediato;
- lavarse y secarse cuidadosamente las manos antes de cualquier manipulación.
El mantenimiento del material completa esta protección. Hay que utilizar exclusivamente una solución adecuada, renovarla por completo en cada uso, aclarar el estuche con la solución y no con agua, dejarlo secar al aire boca abajo y reemplazarlo con regularidad. Respetar la duración de uso y de renovación prescrita por el oftalmólogo forma parte del mismo conjunto de buenas prácticas.
Por último, un seguimiento oftalmológico regular permite comprobar la tolerancia de las lentillas y recordar las consignas de seguridad. Ante cualquier síntoma inusual, en particular un dolor intenso tras un contacto con el agua, hay que quitarse las lentillas y consultar rápidamente. La prevención y la reactividad son las dos claves que permiten seguir usando lentillas al tiempo que se aleja este riesgo poco frecuente pero serio Maycock 2016.
PREGUNTAS FRECUENTES
Preguntas frecuentes
¿Es frecuente la queratitis por acanthamoeba?
No, es una infección poco frecuente. Sin embargo, su incidencia está estrechamente ligada al uso de lentillas de contacto y a los comportamientos de riesgo asociados, en particular el contacto de las lentillas con el agua. Poco frecuente no significa benigno: esta infección puede ser grave y difícil de tratar, y un trasplante de córnea es necesario en alrededor del 16,7 % de los casos. Esto justifica tomarse en serio las medidas de prevención aunque el riesgo individual siga siendo bajo.
¿Se puede contraer una queratitis por acanthamoeba sin llevar lentillas?
Es posible, pero muy poco frecuente. La inmensa mayoría de los casos afecta a usuarios de lentillas de contacto, ya que la lentilla favorece a la vez microalteraciones de la córnea y la adhesión del parásito, sobre todo en caso de contacto con el agua. En las personas que no llevan lentillas, la queratitis por acanthamoeba aparece con mayor frecuencia tras un traumatismo del ojo asociado a una exposición a agua o a tierra contaminada.
¿Puedo ducharme o nadar con mis lentillas?
Se desaconseja firmemente mantener las lentillas puestas en la ducha, en el baño, en la piscina o en el mar. El agua, aunque esté tratada, puede contener el parásito responsable de la queratitis por acanthamoeba. Ahora bien, estos gestos están muy extendidos: el 86 % de los usuarios de lentillas blandas se duchan con ellas y el 62 % nadan con ellas. Si el uso es imprescindible para nadar, utilice gafas estancas y lentillas desechables diarias que se tiran inmediatamente después. Lo más seguro sigue siendo quitarse las lentillas antes de cualquier contacto con el agua.
¿Cuáles son los primeros signos de una queratitis por acanthamoeba?
Los primeros signos se parecen a los de una irritación: enrojecimiento, lagrimeo, molestia con la luz, sensación de cuerpo extraño. Un signo indicativo es un dolor intenso, a menudo desproporcionado en relación con el aspecto del ojo, en un usuario de lentillas. Como estos síntomas no son específicos, solo un examen oftalmológico permite establecer el diagnóstico. Ante un dolor marcado tras un contacto con el agua, consulte rápidamente.
¿Se pueden aclarar las lentillas con agua del grifo como apaño?
No, ni siquiera como apaño. El agua del grifo no es estéril y puede contener el parásito responsable de la queratitis por acanthamoeba. Las lentillas y su estuche solo deben aclararse con una solución de mantenimiento adecuada. Si no tiene solución a mano, es mejor retirar y desechar la lentilla, o llevar sus gafas, antes que recurrir al agua. Tenga siempre una solución de reserva y lentillas de repuesto.
¿La queratitis por acanthamoeba se cura bien?
Abordada a tiempo, puede curar, pero el tratamiento es largo, exigente y requiere un seguimiento estrecho durante varias semanas a varios meses. Las complicaciones graves como la perforación siguen siendo raras (alrededor del 2,2 % de los casos), pero un trasplante de córnea es necesario en alrededor del 16,7 % de los casos. Diagnosticada tardíamente, puede dejar secuelas en la córnea y alterar la visión. Por eso la precocidad del diagnóstico y, sobre todo, la prevención son determinantes.
¿Cuál es la diferencia con una queratitis corriente?
La mayoría de las queratitis infecciosas son de origen bacteriano y responden generalmente bien a un tratamiento antibiótico adecuado. La queratitis por acanthamoeba, causada por un parásito del agua, es más rara, más difícil de diagnosticar y de tratamiento más prolongado. Sus síntomas iniciales pueden parecerse, de ahí la importancia de un examen oftalmológico. Nuestro artículo general sobre la queratitis detalla las distintas formas y sus causas.
Fuentes científicas
- Posarelli M, Passani A, Nardi M, et al. The incidence of severe complications in acanthamoeba keratitis. Surv Ophthalmol. 2024;69(5):769-778. PMID 38885760
- Maycock NJ, Jayaswal R. Update on Acanthamoeba Keratitis: Diagnosis, Treatment, and Outcomes. Cornea. 2016;35(5):713-720. PMID 26989955
- Buchele MLC, Nunes BF, Filippin-Monteiro FB, et al. Diagnosis and treatment of Acanthamoeba Keratitis: A scoping review demonstrating unfavorable outcomes. Cont Lens Anterior Eye. 2023;46(4):101844. PMID 37117130
- Zimmerman AB, Emch AJ, Geldis J, et al. Water Exposure is a Common Risk Behavior Among Soft and Gas-Permeable Contact Lens Wearers. Cornea. 2017;36(8):995-1001. PMID 28410356
Lecturas recomendadas
- Dormir con las lentillas puestas: ¿qué peligros para los ojos?
- Higiene de las lentillas: los errores más frecuentes
- ¿Cuándo acudir a urgencias en oftalmología?
Consulta de Cachan · Tel. +33 1 45 47 08 11
Consulta de París 13 · Tel. +33 1 89 31 30 60
Aviso médico
Este artículo tiene una finalidad de información general y no sustituye a una consulta médica. El uso de lentillas de contacto debe ser objeto de una prescripción y de un seguimiento por parte de un profesional sanitario. En caso de ojo rojo, dolor intenso, disminución de la visión o molestia persistente, en particular tras un contacto de las lentillas o de los ojos con el agua, retire sus lentillas y consulte rápidamente a un oftalmólogo o a un servicio de urgencias oftalmológicas.
Redactado y revisado por el Dr. Moïse Tourabaly, oftalmólogo cirujano refractivo — antiguo jefe de clínica (Hospital Nacional Quinze-Vingts).
Última actualización: 23 September 2026



