Desprendimiento del vítreo: ¿es grave?

El desprendimiento posterior del vítreo (DVP) es un fenómeno natural del envejecimiento del ojo: el gel que llena el globo ocular se separa de la retina. Se manifiesta con la aparición de cuerpos flotantes («moscas volantes») y, a veces, de destellos luminosos. Casi siempre benigno, exige no obstante un examen del fondo de ojo, ya que puede, más raramente, acompañarse de un desgarro de la retina que hay que vigilar de cerca.

ENTENDER

¿Qué es el vítreo y su desprendimiento posterior?

El vítreo es el gel transparente que llena la cavidad del ojo, entre el cristalino por delante y la retina por detrás. Compuesto en más del 98 % por agua, junto con fibras de colágeno y ácido hialurónico, da al globo ocular su forma y su consistencia. Al nacer, este gel es firme y se adhiere íntimamente a la superficie de la retina.

Con los años, el vítreo se modifica: se licúa progresivamente (se habla de sinéresis) y pierde su homogeneidad. Se forman bolsas de líquido dentro del gel. Esta evolución es un proceso fisiológico, común a todos los ojos que envejecen.

El desprendimiento posterior del vítreo, abreviado DVP, corresponde al momento en que la parte posterior del gel se separa de la superficie de la retina. El vítreo, al retraerse, despega su membrana (la hialoides posterior) de la retina subyacente. También se habla de:

  • Desprendimiento del vítreo (término corriente)
  • DVP (abreviatura médica)
  • Desprendimiento de la hialoides posterior

No hay que confundir el desprendimiento del vítreo, muy frecuente y casi siempre benigno, con el desprendimiento de retina, que es una urgencia. Esta distinción, crucial, es objeto de un apartado específico más abajo.

CAUSAS

¿Por qué se desprende el vítreo?

El desprendimiento del vítreo es ante todo una consecuencia del envejecimiento natural del ojo. La licuación progresiva del gel reduce su adherencia a la retina, hasta que la hialoides posterior acaba por separarse. Es un fenómeno esperado, no una enfermedad en sí.

La edad, factor principal

El DVP aparece casi siempre después de los 50 a 60 años. Se vuelve muy frecuente a partir de los 65 años. Su prevalencia aumenta de forma constante con la edad, de manera que una amplia mayoría de las personas mayores presentan, en algún momento, un desprendimiento posterior del vítreo en al menos un ojo. Se trata, por tanto, de un acontecimiento banal del envejecimiento ocular.

La miopía magna

En el miope magno, el ojo es más largo de lo normal y el vítreo sufre una licuación más precoz. El desprendimiento del vítreo puede entonces aparecer antes, a veces ya a los 40-45 años. La miopía magna aumenta además el riesgo de desgarro retiniano asociado: la vigilancia resulta por ello especialmente importante.

Las demás circunstancias favorecedoras

Otras situaciones aceleran o desencadenan el desprendimiento del vítreo:

  • Cirugía de cataratas reciente
  • Traumatismo ocular o golpe en el ojo
  • Inflamación intraocular (uveítis)
  • Antecedente de desprendimiento del vítreo en el otro ojo: el segundo ojo suele seguir con unos meses o años de diferencia
  • Diabetes y retinopatía diabética, que modifican las adherencias vítreo-retinianas (consulte nuestra página sobre la diabetes y la retina)

SÍNTOMAS

¿Cuáles son los síntomas del desprendimiento del vítreo?

El desprendimiento del vítreo se manifiesta típicamente con la aparición repentina de dos síntomas visuales: cuerpos flotantes y, a veces, destellos luminosos. Suelen afectar a un solo ojo y aparecen a menudo en unas horas o unos días. Su aparición reciente debe motivar un examen del fondo de ojo.

Los cuerpos flotantes («moscas volantes»)

Es el síntoma más frecuente. Los pacientes describen puntos negros, filamentos, telas de araña o «moscas volantes» que se desplazan en el campo de visión y siguen los movimientos del ojo. Estas sombras son proyectadas sobre la retina por las condensaciones del vítreo desprendido. Se ven especialmente sobre un fondo claro: pared blanca, cielo, pantalla.

Un cuerpo flotante más denso, en forma de anillo o de círculo, corresponde a veces al anillo de Weiss: es el punto donde el vítreo estaba unido alrededor del nervio óptico. Su presencia es un signo bastante característico de un desprendimiento del vítreo ya establecido.

Los destellos luminosos (fosfenos)

Algunos pacientes perciben destellos o fogonazos luminosos, llamados fosfenos, sobre todo en la periferia del campo visual y a menudo más marcados en la oscuridad. Reflejan una tracción del vítreo sobre la retina mientras se va desprendiendo: la retina, estimulada mecánicamente, envía una sensación luminosa al cerebro.

Estos fosfenos duran por lo general una fracción de segundo y se repiten, sobre todo al mover el ojo. Su presencia no es anodina: señala una tracción activa y justifica un examen atento de la retina periférica, ya que es en esos lugares donde puede producirse un desgarro.

Un síntoma reciente = un examen rápido: la aparición repentina de cuerpos flotantes o de destellos luminosos, aunque el desprendimiento del vítreo sea casi siempre benigno, justifica una consulta oftalmológica con examen del fondo de ojo dilatado en un plazo corto, a fin de comprobar la ausencia de un desgarro retiniano.

SEÑALES DE ALARMA

Desprendimiento del vítreo o desprendimiento de retina: ¿cómo distinguirlos?

Es la pregunta esencial. El desprendimiento del vítreo es benigno en la gran mayoría de los casos, pero la tracción que ejerce puede, más raramente, provocar un desgarro de la retina. Este desgarro puede a su vez evolucionar hacia un desprendimiento de retina, que es una urgencia que amenaza la visión. Ciertos signos deben ponernos en alerta.

Los signos que exigen una consulta urgente

Consulte sin esperar, de urgencia, si observa alguno de los siguientes signos:

  • Una lluvia repentina de cuerpos flotantes: decenas o cientos de puntos negros que aparecen de golpe, como un «aguacero de hollín»
  • Una multiplicación rápida de los destellos luminosos
  • Un velo, una cortina o una sombra negra que invade una parte del campo de visión, a menudo por un lado
  • Una amputación del campo visual periférico, como un sector que desaparece
  • Una pérdida brusca de la visión

Señales de alarma que conviene recordar: un aguacero de cuerpos flotantes, un velo o una cortina oscura que sube o baja en el campo de visión, una sombra periférica fija: estos síntomas pueden reflejar un desgarro o un inicio de desprendimiento de retina. Exigen un examen oftalmológico urgente, sin esperar a la cita programada.

Por qué esta distinción es vital

Un desprendimiento del vítreo simple no amenaza directamente la visión. En cambio, un desgarro retiniano no tratado puede dejar pasar líquido bajo la retina y provocar un desprendimiento de retina. Detectado a tiempo, un desgarro se trata con láser en consulta. Descuidado, un desprendimiento de retina puede requerir cirugía y comprometer la recuperación visual.

Dicho de otro modo, el desprendimiento del vítreo no es peligroso en sí mismo, pero es el momento en que puede aparecer un eventual desgarro. Por eso nunca debe considerarse «sin importancia»: solo el examen del fondo de ojo permite distinguir la forma benigna de la forma de riesgo.

Referencias

Del desprendimiento del vítreo al desgarro

DIAGNÓSTICO

¿Cómo se realiza el diagnóstico?

El diagnóstico del desprendimiento del vítreo se basa en el examen del fondo de ojo tras dilatación pupilar. Este examen, indoloro, permite al oftalmólogo analizar el vítreo y, sobre todo, inspeccionar toda la retina, incluida su periferia, en busca de un eventual desgarro. Es el examen clave.

El examen del fondo de ojo dilatado

Se instilan colirios dilatadores para agrandar la pupila. Al cabo de unos veinte minutos, el oftalmólogo examina la retina con ayuda de una lente y una luz. Busca el anillo de Weiss, valora el estado del vítreo y, punto capital, recorre la retina periférica para detectar cualquier desgarro o lesión de riesgo. La dilatación emborrona la visión y deslumbra durante unas horas: es mejor no conducir justo después.

La OCT y la ecografía

La tomografía de coherencia óptica (OCT) realiza un corte de alta resolución de la retina y de la interfaz vítreo-retiniana. Confirma el desprendimiento de la hialoides posterior, busca una tracción residual sobre la mácula y detecta complicaciones como un agujero macular. Cuando el vítreo está turbio y dificulta la visión del fondo de ojo, una ecografía ocular puede completar el estudio.

En mi consulta de París 13 realizo el examen del fondo de ojo dilatado y la OCT en el mismo lugar. Esto permite confirmar el desprendimiento del vítreo, comprobar la retina periférica y organizar una vigilancia adaptada, o una atención rápida en caso de desgarro.

EVOLUCIÓN

¿Hay que tratar un desprendimiento del vítreo?

En la inmensa mayoría de los casos, un desprendimiento del vítreo no requiere ningún tratamiento. El vítreo termina de desprenderse a lo largo de unas semanas, los cuerpos flotantes suelen atenuarse con el tiempo y la visión permanece estable. Basta con la vigilancia. Solo se plantea un tratamiento si se detecta una complicación en el examen.

La vigilancia, en la mayoría de los casos

Cuando el fondo de ojo es normal, sin desgarro, la conducta habitual es la simple vigilancia:

  • Un control del fondo de ojo a las pocas semanas, para comprobar la ausencia de un desgarro secundario
  • Una consulta inmediata en caso de un nuevo síntoma (lluvia de cuerpos flotantes, velo, sombra)
  • Una adaptación progresiva: el cerebro aprende a menudo a «ignorar» los cuerpos flotantes residuales

Cuando existe un desgarro

Si el examen revela un desgarro retiniano, se propone un tratamiento para evitar la evolución hacia un desprendimiento de retina. Casi siempre se trata de un láser realizado en consulta, que «suelda» la retina alrededor del desgarro. Cuando ya existe un desprendimiento de retina, se hace necesaria una atención quirúrgica especializada, en un marco de urgencia.

¿Y los cuerpos flotantes molestos?

La mayoría de los cuerpos flotantes se vuelven menos perceptibles con el paso de los meses. Cuando siguen siendo muy invalidantes tras un largo periodo, existen opciones, pero corresponden a situaciones particulares y se valoran caso por caso, después de haber descartado toda patología retiniana. No hay ninguna intervención justificada para cuerpos flotantes moderados y bien tolerados.

FAQ

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Preguntas frecuentes

¿Es grave el desprendimiento del vítreo?

El desprendimiento del vítreo es casi siempre benigno y no amenaza la visión por sí mismo. No obstante, exige un examen del fondo de ojo, ya que puede, más raramente, acompañarse de un desgarro de la retina que, ese sí, debe tratarse con rapidez.

¿Desaparecerán las moscas volantes?

Los cuerpos flotantes suelen atenuarse con el tiempo y el cerebro aprende a ignorarlos. No siempre desaparecen del todo, pero en general se vuelven mucho menos molestos con el paso de las semanas y los meses.

¿Cuándo hay que consultar de urgencia?

Consulte de urgencia en caso de lluvia repentina de cuerpos flotantes, de multiplicación de los destellos luminosos, de un velo, una cortina o una sombra negra en el campo de visión, o de una pérdida brusca de la vista. Estos signos pueden reflejar un desgarro o un desprendimiento de retina.

Desprendimiento del vítreo y desprendimiento de retina, ¿son lo mismo?

No. El desprendimiento del vítreo afecta al gel del ojo y es casi siempre benigno. El desprendimiento de retina afecta a la retina misma y constituye una urgencia. El primero puede, al tirar de la retina, favorecer un desgarro que conduzca al segundo.

¿Puede el desprendimiento del vítreo afectar a los dos ojos?

Sí. El desprendimiento del vítreo aparece a menudo primero en un ojo y luego en el otro, con unos meses o años de diferencia. Cada ojo debe examinarse y vigilarse de forma independiente cuando aparecen síntomas.

¿El seguimiento se hace en París 13 o en Cachan?

El estudio (examen del fondo de ojo dilatado, OCT) y la vigilancia se realizan en la consulta de París 13 o de Cachan. En caso de desgarro, puede organizarse un láser con rapidez. Un desprendimiento de retina ya establecido requiere una atención quirúrgica especializada de urgencia.

¿Se puede prevenir el desprendimiento del vítreo?

No, es un fenómeno natural del envejecimiento del ojo que no se puede impedir. En cambio, sí se pueden limitar sus consecuencias: consultar en cuanto aparecen los síntomas permite detectar a tiempo un eventual desgarro de la retina.

Fuentes

  1. Société Française d’Ophtalmologie (SFO). Suivi d’un patient présentant les signes d’un décollement postérieur du vitré. Fiche de conduite à tenir validée par le CFSR, la FFM et la SFR. sfo-online.fr
  2. American Academy of Ophthalmology (AAO). Posterior Vitreous Detachment, Retinal Breaks, and Lattice Degeneration Preferred Practice Pattern®. 2024. aao.org/education/preferred-practice-pattern
  3. Johnson MW. Posterior vitreous detachment: evolution and complications of its early stages. Am J Ophthalmol. 2010;149(3):371-382. PMID 20172065
  4. Akiba J. Prevalence of posterior vitreous detachment in high myopia. Ophthalmology. 1993;100(9):1384-1388. PMID 8371928

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Consulta de Cachan · Tel. +33 1 45 47 08 11
Consulta de París 13 · Tel. +33 1 89 31 30 60

Aviso médico

Este artículo tiene una finalidad informativa. Una opinión oftalmológica personalizada sigue siendo indispensable para cualquier decisión terapéutica.

Este artículo tiene una vocación de información general y no sustituye una consulta médica. El diagnóstico de un desprendimiento del vítreo y la búsqueda de un eventual desgarro retiniano requieren un examen oftalmológico completo con fondo de ojo dilatado. Ante la aparición repentina de cuerpos flotantes, de destellos luminosos, de un velo o de una sombra en el campo de visión, consulte rápidamente a un oftalmólogo.

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Redactado y revisado por el Dr. Moïse Tourabaly, oftalmólogo cirujano refractivo — antiguo jefe de clínica (Hospital Nacional Quinze-Vingts).

Última actualización: 1 October 2026

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